Photos, Music, Movies, Series, Songs, Videos, Dialogues, Historys, Thoughts, Quotes..

martes, 26 de octubre de 2010

lunes, 25 de octubre de 2010

La vida que imagine...

Exploto en carcajadas antes de golpear de manera suave mi hombro, para después recargarse en el y seguirse riendo.
-¡Eres un tonto!- exclamo tras mi absurdo comentario, comencé a reír por su reacción, asegurándome de no moverme tanto para que no retirara su cabeza de mi hombro, la mire un par de segundos reír antes de que se incorporara -¿Porque dices eso? ¿Te consta? ¿Alguna vez la hiciste hacer eso?- interrogo entre risas, obviamente recordando lo que antes había dicho.
-No, es decir, pero se le nota ¿No crees?-
-¡Claro que no!- la mire con sarcasmo -¡Okey! tal vez si pero no me gusta andar criticando gente cuando aun no la conozco, no hay que ser prejuiciosos- comento antes de mostrar su linda sonrisa, tome la botella de refresco frente a mi y le di un sorbo antes de volver a hablar.
-No soy prejuicioso, solo digo lo que creo, mi opinión ¿Que eso es malo?-
-¡No!- río suave- ¿Porque seguimos hablando de ella?- interrogo antes de llevar un poco de alimento servido en la mesa frente a ella.
La observada detenidamente, que era lo que la hacia tan especial, tan única, tan sencilla pero a la vez tan concreta como mujer; y no era para nada fea, en verdad era una de las chicas mas hermosas de la localidad.
-Amor...- la voz de Kathie me hizo reaccionar, volteandome hacia ella.
-¿Que pasa linda?- mostré mi sonrisa ante la rubia chica, quien me respondió con un rápido beso en los labios.
-¿No quieres irte ya? Estoy algo aburrida...- comento haciendo que todos los miembros de la mesa, quienes eran mis mejores amigos, me miraran espectrantes.
-Pues...-
-¡HAY CHICOS! ¿Porque esas caras largas? ¿Porque se va? Vamos a lo mejor la chica le tiene alguna propuesta mas interesante que estar sentados en una mesa viendo bailar gente y sin hacer nada- recito mi mejor amiga, las miradas cesaron y se pusieron de pie para despedirme sin haber tomado siquiera alguna decisión.
-¿Estas molesto?- interrogo una vez en la camioneta
-Estábamos pasando un buen rato- conteste sin darle una respuesta certera, a los pocos segundos sentí el peso de su cabeza en mi hombro, y sus manos acariciar la mía una y otra vez.
-Tu eras quien pasaba un buen rato, siempre lo haces cuando esta con ella...- ¡Hay vamos de nuevo! retire mi mano de entre las suyas para según yo manejar con mas comodidad.
-Te lo digo enserio, ¿Porque siempre tienes que estar con ella? ¿Sabías que durante toda la noche me estuviste ignorando? No me molesta que sea tu amiga, es decir, a mi también me agrada muchísimo y el tiempo con ella se va volando, aunque siga creyendo que es una arrastrada, ¿Pero es necesario que me trates así cuando estas con ella? Soy tu novia...-
-Lose, se que eres mi novia, no me lo tienes que recordar a cada hora- agregue con un poco de molestia, por la manera en que la había ofendido.
-Puedes dejarme en casa y regresar con tus amigos, no me molestara, se que cada uno de nosotros necesita su tiempo y si tu lo quieres pasar con ellos no me molesta en lo absoluto- respire profundo antes de abrir su puerta y tomar su mano para ayudar a bajar, podría estar molesto pero mamá me enseño a ser siempre un caballero -¿Estas tan molesto que no quieres despedirte como normalmente lo hacemos?- interrogo tomando mi rostro para llevarlo hacia el suyo y degustar de sus labios una y otra vez, mis manos se colocaron rápidamente en su cintura jalándola un poco más hacia mi, camine a cuestas con ella para recargarnos en la barrotes que adornaban su casa -Te amo tontito- susurro sobre mis labios antes de unirlos nuevamente en un beso lento y con pasión.
Levante mi mano para despedirme, una vez que la vi dentro de su casa, aun lado de su hermana mayor, encendí el motor para dirigirme a casa, a pesar de todo había sido un día pesado desde el inicio de este. Estacione el auto lo mas cerca que pude la puerta y me asegure que "Doggie", la mascota de la familia, tuviera comida y agua entre a la casa.
-¡Buenas Noches!- grite al cerrar la puerta con un tono gracioso.
-¡Hola!- al escuchar su voz mi sonrisa regreso de nuevo a mi cuerpo -¿Como te fue hijo?- interrogo al tiempo que besaba su frente
-Bien má-
-¿Porque regresaste temprano? ¿No era la boda de uno de tus mejores amigos?-
-Pues sí, pero Kathie estaba cansada, así que la lleve a casa y me vine hacia acá- respondí- aparte así tengo a mi mamá solo para mi- bese su mejilla
-¿Alcanzaste a cenar?- interrogo introduciéndose a la cocina, ya había cenado hace minutos atrás, pero un plato de comida caliente de ese hermoso ser que me dio la vida nunca esta de más.
-¡Con permiso!- grito mi hermano mayor, corriendo por las escaleras.
-¡Hey! ¿A donde?- pregunto mamá al verlo casi irse de la casa, sonreí al ver que aunque el chico sea un señor de veintidós años mamá seguía teniendo el control, así que camine hasta recargarme en la columna donde varias fotos de mi mamá hacían presencia.
-Iré a recoger a Arabelle- mi pierna resbalo pero pude detenerme a tiempo al escuchar su nombre.
-¿Porque vas....- no deje terminar a mamá
-¿Porque iras tu? ¿Cuando te hablo? ¿A donde la llevaras?- lance el cuestionario con un poco de molestia, siempre supe que mi mejor amiga sentía algo por mi hermano mayor.
-Tranquilo, esta en buenas manos, soy yo- añadió antes de salir apresurado de casa, dejando que me tragara el enojo y los posibles celos.
-Bueno...- hablo mamá -¿Que quieres de cenar?-
-Sabes que má, se me quitaron las ganas- comente y subí apresuradamente a mi habitación.
Una de la mañana, Una con diez minutos, Una con quince minutos, Una y media, Una con cuarenta y cinco minutos, Dos de la mañana, Dos con diez minutos, Dos con quince minutos, Dos y media, Tres de la mañana, Tres con quince minutos...
¡Por Dios! ¿Porque tardaba demasiado? El lugar estaba a veinte minutos y su casa a diez. Mi cabeza me estaba volviendo loco al imaginarme escenas donde mi hermano mayor y mejor amigo, protagonizaba una buena noche a un lado de Arabelle. Las imágenes daban vuelta a mi cabeza, haciéndome no poder dormir ni un minuto.
En cuanto escuche la puerta principal cerrarse y los pasos en la escalera, me reincorpore, para salir de mi habitación y toparmelo en el pasillo.
-¿Porque tardaste tanto?- interrogue curioso -Es decir ¿Todo bien?-
-¡Claro!- sonrió -Deberías de compartir mas seguido a la chica- menciono antes de guiñar un ojo e introducirse al baño.
¿DEBERÍA DE COMPARTIR MAS SEGUIDO A LA CHICA? ¿Que demonios significaba eso? ¿Que se suponía que hicieron las tres horas que estuvieron juntos?
Abrí mis ojos cuando el sol por mi ventana era demasiado, tras una refrescante ducha, tome cualquier par de jeans y algún sweater, y baje.
"El desayuno esta servido, fuimos por tu papá a la ciudad, no te quise despertar, te encargo el campo y un beso. Te ama Mamá"
Comencé por desayunar en compañía de la soledad que un buen sábado podía ofrecer, recogí la mesa, lave y acomode los trastes que utilice y salí de casa para comenzar por asegurarme de que en casa todo estuviera bien. Tome la manguera y la coloque en las primeras macetas de mamá, para comenzar por regar el enorme jardín de mamá.
-¡Hola!- la mire detenidamente y regrese a mis quehaceres -Hola...- agrego nuevamente con un tono distinto en su voz -¿Estas molesto?- ese era de mortificación.
La mire nuevamente, pero esta vez lo hice de arriba abajo, después de todo soy un hombre y ella una linda mujer, sin decirle nada comencé a caminar hacia la casa, asegurándome de que la manguera esparciera el agua suficiente. Abrí la puerta de entrada y siquiera espere a que ella entrara deje cerrarse la puerta -Que grosero eres, paso a saludarte y mira como me tratas- exclamo una vez dentro de casa, procedí por seguir ignorando su presencia. Tome la ropa limpia que estaba cerca de las escaleras y comencé por subir, pudiendo escuchar las suaves pisadas, me imagino de sus botas vaqueras cafés, sus favoritas desde que las tiene, aventé la ropa correspondiente a mi hermano mayor a su habitación, para entrar a la mía y acomodarla precavidamente.
-Traía un excelente humor y mira lo que haces, me lo espantas ¿Feliz tonto?- estaba molesta, jamas le gustaba que alguien la hiciera menos, o la ignorara, simplemente no lo soportaba, seguí sin contestarle.
-¿Fue tan buena la noche con él?- No quería, se los juro que no quería, pero era la única manera en que le dijera la palabra. Pude escuchar sus leves carcajadas, haciendo que el enojo tomara mi cuerpo, me gire bruscamente para poder mirarla fijamente.
-¿Que tienes?- interrogo sonriendo -¿Porque estas tan molesto?-
-Lo sabes perfectamente-
-No, No se de que hablas-
-¿Piensas negarlo? Entonces ¿Fue tan malo?- su rostro cambio
-¿A que te refieres?-
-¡A QUE TE METISTE CON MI HERMANO MAYOR! ¡Eres tan arrastrada! ¡Tú mi mejor amiga! ¡La chica que siempre defendí y antepuse, te metiste con él! Sin importante tan siquiera un poco nuestra amistad...-
-¡NO! ¿De que hablas? ¿Que sucede? ¿Eso te dijo él?- pregunto consternada -¿Enserio crees eso de mi?- su mirada me estaba ablandando y después aquellas lagrimas en los ojos me pudieron.
-Perdón- susurre tratando de abrazarla, pero interpuso sus brazos.
-¿Escuchaste lo que me dijiste?- interrogo apunto de salir de la habitación, pero mi mano tomo de una fuerte manera su muñeca.
-Podemos aclararlo- agregue ante la preocupación de saber que la podía perder.
-No me interesa arreglarlo...-
-¡Tu no entiendes!- grite desesperado
-No la verdad que no, justamente ayer hablábamos de que no hay que ser...- mis manos tomaron de una manera brusca su rostro hasta poder callarla con mis labios, sus brazos pusieron resistencia, pero al final fue mi fuerza la que gano.
Cada rose con sus labios era un estallido de sensaciones en mi interior, los nervios en mi cuerpo aumentaron al saber que era ella de quien se trataba, al grado de no saber que hacer con mis manos las cuales estaban torpes en su cuello, mientras ella solo se atrevía a tomar ambas de mis mejillas. Decidí usar mi experiencia en estos temas y mordí sutilmente su labio inferior, haciendo que se relama y tocara la puntilla de su miembro, logrando que mis nervios se intensificara, camine hasta acorralarla en la puerta, y acelere un poco la velocidad del beso, el cual seguía siendo tierno y único. En un y abrir y cerrar de ojos el maravilloso momento se acabo, ya que coloco sus manos en mi pecho y me retiro.
-¿Que hacemos? Tu tienes novia...- Linda, se preocupa pensando en la otra chica, sin saber que ella es a quien amo. Las palabras simplemente no salían de mi boca, necesitaba tiempo para acomodar todo mi interior tras impresionante shock.
-Belle...- la llame de aquella única forma que yo solía utilizar, me acerque y la tome suavemente del cuello, abriéndome paso entre su liso y castaño cabello, pronto sus brazos rodearon mi espalda y nos fundimos en un cariñoso abrazo. Nos separamos y fue cuando mis labios buscaron de nuevo los suyos, giro su rostro pero estaba acorralada entre la pared y yo, coloque mis manos con mas seguridad en su cintura, y de nuevo busque su boca, nuevamente giro su rostro, pero esta vez una de mis manos en su cintura se traslado hasta tomar su rostro y acercarla hacia mis labios.
El beso era suave, delicado, con todos los sentimientos a flor de piel, quería demostrarle más de lo que cualquier chico le había demostrado, sus manos aun mostraban inseguridad ya que caían a sus costados como si nada, tome una y la lleve hasta alrededor de mi cuello, y la otra la coloque en mi espalda, mientras continuaba en la tarea de satisfacer mi adicción con mi nueva droga la cual eran sus labios, ladee mi cabeza para darle entrada a mi miembro bucal, pero sin hacer del momento un fogoso y asqueroso, en cambio lo hacia de manera delicada. Sonreí durante el beso para darle confianza y de pronto, sus dos manos comenzaron por dar lentas y deliciosas caricias detrás de mi cuello.
Tome sus caderas con algo de fuerza pero a la vez siendo sutil y delicado, la acerque lo mas posible a mi cuerpo y la despegue de la pared para comenzar a caminar hacia mi cama, la coloque de una manera tierna sobre el acolchonado, sonriendo y sin detener el contacto de mis caricias en sus caderas, una que otra vez me aventuraba a acariciar su epidermis directamente, es decir por debajo de su blusita, pudiendo darme cuenta del estado de su cuerpo, el beso en sus labios ceso y fue dirigiéndome sutilmente y de una manera sexy, debo añadir, hacia su cuello, mi mejilla rosaba con la epidermis de su cuello, mientras degustaba su suave piel. Me levante un poco para deshacerme de mi playera, la cual estaba lo suficiente húmeda, producto de sudor que la increíble mujer debajo me hacia expandir en mi cuerpo, sus manos con algo de vergüenza se posicionaron en mi espalda desnuda, y podía sentir como con la yema de sus dedos iba descubriendo sensaciones nuevas. Pude darme cuenta que de nuevo algo la intimidaba ya que cuando comencé por desabrochar el primer botón de su blusita sus manos, de nuevo volvieron a sus costados y movía su cabeza constantemente.
-¿Que pasa?- interrogue mirándola a los ojos, sonrió tiernamente y tomo mi rostro para besar mis labios lentamente.
-¿No crees que vamos muy rápido?- hablo con inseguridad antes de sonreír avergonzada, la verdad sentía que era un inicio lento, pero quería darle toda la confianza.
-¿Crees?- interrogue dejándome caer aun lado de ella, levante su cabeza y la coloque arriba de mi brazo, para complementar un abrazo.
-No lose, no se nada de esto, sabes que nunca llego a mas de un beso y luego los sinvergüenzas reciben una cachetada- argumento haciéndome sonreír, momentos antes ya me había dado cuenta de su pureza e ingenuidad, pero no sabía a que grado hasta ahora.
-Deberíamos de salir, los vecinos han de estar de imaginándose lo peor ¿Y que tal si llega tu mamá? ¡No que vergüenza...- exclamo poniéndose de pie, tomando mi mano para ayudarme, me senté en la orilla de mi cama y arrogo mi playera desde el suelo para que de nuevo la vistiera, se acerco de una manera dulce y tome de su cintura para colocarla sentada sobre mis piernas, sonreí para darle confianza antes de probar sus labios una vez mas.
Tras unos minutos se puso de pie y comenzó a salir de mi habitación, tome su mano y camine detrás de ella.
-¿Ya almorzaste?- interrogue antes de salir
-Sí- sonrió y salimos juntos, corrió hacia el jardín, haciendo que mi cabeza una vez mas me restregara que ella era la mujer que amaba. Sus carcajadas eran la mejor melodía que pudiera escuchar durante esa mañana, tomo la manguera y comenzó por mojar mas las flores de mamá, me acerque por su espalda, hasta tenerla entre mis brazos y cerrar el abrazo justo en su abdomen.
-¡Estas loco! Tienes vecinos- murmuro alzando su rostro, para verificar si alguien tomaba en cuenta a los chicos enamorados del jardín.
-Te amo, eso es lo que me pasa- mencione seguro de mi mismo, haciendo que la pequeña se gire entre mis brazos para verme fijamente, mordió su labio de una forma inolvidable y concluyo besándome.

-¿No te quedas a comer Arabelle?- interrogo mi madre
-No, muchas muchas gracias pero no...- me pare hasta tomarla de la cintura pero retiro mis manos rápidamente -Ya me tengo que ir-
-¿Te acompaño?- interrogue tomando las llaves de la casa
-No esta bien así no te preocupes...-
-¡HAY! No hijo, llévala a casa- afirmo mamá haciéndonos salir juntos, camino hacia mi camioneta, pero me le quede viendo alzando una ceja.
-¿Qué?- río, música para mis oídos -¿Que te pasa tonto?-
-Iremos caminando, vives a poco tiempo-
-¡Claro!- comenzó a caminar fuera de la barda que rodeaba mi casa, y tome su mano una vez que la había alcanzado, varias veces retiraba su mano, pero mejor la tome de la cintura para que no pudiera negarse.
-¡Hey! ¿Que pasa?- interrogue una vez que también retiro mis manos de su cintura.
-Todos en este pueblo te conocen, no quiero tener problemas con Kathie, ella... ella es tu novia-
-Pero ahora estoy contigo-
-Lose... y me fascina, pero ella es tu novia, no debes seguir haciendo esto-
-¿Te molesta que te abrace?-
-¡NO! Muero de ganas de ser yo quien entre a cada evento entre tus brazos, pero mientras no puedes seguir con tanta obviedad ¿Me entiendes?, No mas abrazos en público, besos, caricias, ahorita lo hiciste frente a tu madre y solo llevamos horas con esto, no quiero que el pueblo me catalogue...-
-Entiendo- Me molestaba, pero estaba en lo cierto, por lo que proseguimos caminando como siempre lo hacíamos cuando íbamos a su casa.
-¡LLEGUE!- grito abriendo la puerta de su casa, para pronto sentir aquellos pequeños brazos rodearme.
-¿Como estas?- interrogue a la pequeña hermosura.
-Bien ¿y tu?- la tome entre mis brazos, mientras me introducía mas en la conocida casa.

-SEMANAS DESPUÉS-
-¡Tienes días prometiendo que la dejaras!- exclamo molesta
-¡Lose! Pero amor me es difícil, tengo una vida echa a su lado...-
-¡NO! ¡NO! Estoy harta, estas jugando a dos puntas, y hasta hora me estoy dando cuenta-
-¡NO! Si con alguien estoy jugando es con ella, a ti te amo, en verdad lo hago...-
-No quiero sonar posesiva, pero es que quien se detiene aquí soy yo, quien quedara mas soy yo, ¿Me entiendes? No quiero marcarte una fecha, pero solo tienes una semana para acabar con ese noviazgo, llevas cinco prometiendolo y no lo haces, una semana mas es lo que puedo darte...-
-¡Gracias! ¡Gracias!- Tome su rostro -Te amo- bese sus labios, pero sus manos hicieron presencia nuevamente en mi pecho.
-No aquí hay demasiada gente- susurro y se separo, para regresar a la mesa donde estábamos y continuar con la cena de cumpleaños de mi madre. Camine tras de ella, un tiempo después, para no levantar sospechas, pero la gente de cualquier manera no es tonta. Tome mi lugar a un lado de Kathie y bese sus labios cortamente.
-Enserio muchas gracias que me pueden acompañar...- menciono mamá -Es uno de mis mejores cumpleaños, aparte mi hijo tiene que darles una noticia-
Sabía que la iba a destrozar, pero tenia que hacerlo, no podía tenerla mas a mi lado sin ser algo más.
-Yo y Kathie nos comprometimos- hable seguro una vez que estaba de pie, para escuchar, los miles de aplausos y sentir abrazos por todos lados.
-¡Felicidades! ¡Me alegro! ¡Ya era hora! ¡Era su destino!- entre otras cosas que escuchaba cuando palmeaban mi espalda y me deseaban un buen futuro.
-Toda la vida supe que siempre estarían juntos...- menciono con la voz cortada.
-¡Mamá! Ya me avergüenzas- mencione haciendo reír a la gente que nos acompañaba, excepto a una, la cual me miraba con un desdén de emociones en un solo rostro, las lagrimas en sus ojos me indicaban lo que esperaba, pero cuando me disponía a acercarme los brazos de mi hermano mayor me rodearon, atrapándome en el gentío.
-¿Donde esta Arabelle?- pregunte a Rogue, su madre.
-¡Felicidades muchacho! ¿ Prométeme que le dirás a Kathie que yo me encargo del vestido?-
-Claro, sabes que si Rogue eres la mejor en eso... ¿Donde esta Arabelle?-
-¡Te me casas! ¡Después de mucho! Son la pareja perfecta-
-Gracias, ¿Donde esta Arabelle?-
-En la casa, se sintió mal, pero me dijo que te desea lo mejor....-
-¿A donde vas?-
-¡Regreso en minutos!- mencione con la desesperación que tenía que verla, sabía que le debía un explicación, la velocidad en mis pies me hizo llegar pronto a su hogar, donde solo la luz de su habitación estaba encendida.
-¿Porque regresaste tan temprano mami...- se quedo estática al verme bajo el umbral de su habitación.
-Amor tengo que...-
-Por favor vete-
-¡No! nena tengo que-
-¡NO QUIERO ESCUCHARTE! ¡No ahora entiendes! ¡Prometiste no lastimarme como a cada mujer por la que pasa debajo de ti! ¡Prometiste tratarme diferente! ¡Prometiste dejarla! ¡Prometiste quedarte conmigo siempre! Me fuiste manipulando a tal grado de entregarme a ti sin mortificaciones, a enredarme en tus brazos cada vez que te necesitaba o de seguro cada vez que ella estaba ocupada, me hiciste rechazar a todo hombre por tus brazos y caricias vacías, ¡Prometiste que yo no sería quien saldría lastimada! ¿Como pudiste mentirme tanto?- Sabía que todo era verdad, pero el contrato con el papá de Kathie ahora que ella portaría mi nombre, estaba completamente cerrado, me acerque hasta tomar su húmedo rostro, pero el estallido en mi mejilla me hizo reaccionar.
-No quiero que me vuelvas a buscar, no quiero verte cerca de mi casa ni una vez más, eres muy poco hombre, le haces creer que la amas y te casas seguramente por su dinero y a mi me hiciste creer lo mismo seguramente por todas esas noches que te hice gritar...- Sabía que la perdería pero no me imaginaba que sería tan cruel, es mas en algún momento llegue a pensar que podríamos seguir con todo después de mi compromiso.
-Arabelle...-
-¡NO! Ya por favor déjame- suplico sosteniéndose de mi pecho, para tomar sorpresivamente mi rostro y besarme de una manera en la cual ella nunca lo hacía, sus labios estaban desesperados por tocar los míos, pero nunca perdía esa ternura que ella le brindaba, se separo tras unos minutos y me miro fijamente para escapar de mis brazos e introducirse al baño de su casa.

-TIEMPO DESPUÉS-
-¡YA! No podemos llegar tarde- grite presionando a mi hermano mayor.
-Ya voy, no tardo- salimos apresurados con los arreglos de flores hacia su casa.
-¡Felicidades!- exclame cuando ya le tenía entre mis brazos.
-Gracias, gracias muchacho- respondió como siempre solía decirme mientras sus manos aun me abrazaban.
-¡Viniste!-sus pequeños pero fuertes brazos, hicieron presencia en mis piernas, la alce para ver su rostro, el cual era el mismo que el de su hermosa hermana, solo que ella no tenía aquel solvente y enamorador carácter con el que Arabelle solía conquistar.
-¡Claro que si! Te lo prometí-río -¿Como estas?-
-Bien, muy bien...-
-¿Que te habías echo? No te vi mucho tiempo-
-Me fui a la ciudad con Arabelle y con Frank-
-¿Frank?-
-El amigo de Arabelle-
-¿Donde esta ella? ¿No vino?-
-¡sí! Es el cumpleaños de mamá...- río -¡Oh! Mírala...- gire mi rostro y era otra mujer completamente, su porte sencillo había cambiado a uno el cual los accesorios parecieran formar parte de su vida, aquellas botas vaqueras habían desaparecido para darle lugar a las altas zapatillas, los jeans y blusitas a cuadros habían cambiado por las faldas y las extravagantes blusas.
-¡Belle!- grite llamando la atención de su hermoso rostro y de su acompañante, acomode el saco que vestía y camine hacia ellos -¿Como estas?- interrogue besando su mejilla con sensualidad
-Bien- mostró inseguridad al fin y al cabo era la misma chica -¿Y tu?-
-Excelente- conteste rápido, observando al tipo que no soltaba su delicada cintura
-Frank Dosha- agrego alzando su mano, la tome y la estreche sonriendo a la hermosa mujer.
-John Terry- mencione mi nombre tan seguro, el cual antes era tan simplón pero ahora era dueño de medio New York.
-¿Eres amiga de Terry? Te mencione que quería conocerlo para algunos tratos...- le recrimino en la cara haciendo que mi sonrisa se alargara.
-Compartimos mas que una amistad de echo...- su rostro se deformo haciendo que uno el cual jamas le conocí apareciera.
-Se refiere a que somos mejores amigos, amor- ¿AMOR? ¿AMOR? En los meses que estuvimos juntos me llamo por ese seudónimo.
-Si ustedes dice- me miro de reojo -Iré por algo de beber, ¿Les traigo algo?-
-No, gracias- hablamos al tiempo, se retiro con paso apresurado, lo que indicaba mas que iba al sanitario que por una bebida. Justo cuando vi que nadie nos veía actúe.
-¡¿Que te sucede?!- interrogo cuando ejercía fuerza en su brazo.
-¿Es enserio? Es el por quien me rechazaste hace días- mencione molesto al recordar la llamada telefonica.
-¡Lo amo! ¿Entiende?-
-¿A él? ¿O a la fabulosa vida que te esta dando?-
-¡No soy mas esa niña del campo!-
-¡NI YO! ¡NI YO! Te amo no entiendes, ¿Que te ofrece el que yo no pueda?-
-Un futuro....-
-Sabes que puedo darte uno mejor-
-Un futuro seguro, porque lo prometió y estoy segura que cumple sus promesas...-
-¿Porque siempre regresas al pasado? ¡Lo hice por nosotros! ¡Ahora mírame!-
-¡YA DÉJAME! ¡Te prohibí que me buscaras más!- comencé a seguirla hacia el interior de su casa, la molestia entre ambos aun se sentía la fricción era demasiada -Lo amo- agrego una vez dentro, la rabia en mi exploto y aventé hacia el suelo una de las lamparas que adornaban su antigua casa -Me casare con él- agrego haciendo que la rabia fuera mas y golpeara la pared, justo a un lado suyo.
-Te amo- susurre una vez frente a su rostro, el cual tome sin apiadarme y comencé por degustar aquella droga de la cual estuve absorto mucho tiempo. Mis manos divagaban en sus mas formadas caderas, mientras sus manos exploraban debajo de mi saco.
-Estas loco- carcajeo- Te extrañe- menciono antes de fulminarnos con otro beso.

-MESES DESPUÉS-
-¿A que hora llega Frank?- interrogue subiendo el zipper de mi pantalón.
-No lose, no ha de tardar- menciono antes de besar mis labios y ayudarme con el nudo de la corbata, mientras mis manos seguían explorando sus caderas.
-El vuelo sale a las siete, ¿Paso por ti o te veo directo en el aeropuerto?-
-Dímelo tú-respondió mordiendo su labio inferior, sabiendo que me puede.
-¡Okey! paso por ti- bese sus labios antes de salir de su casa y dirigirme a la oficina para recoger mis cosas.
Regresaríamos al pueblo que vio nacer nuestro amor, aquel donde peleamos por primera vez como pareja establecida, aquel donde decidimos romper los lazos de amistad y unir nuestros labios, aquel que todas las noches tenía las estrellas mas brillantes, aquel pueblo que vivió con nosotros la primera vez de ambos, aquel que nos vio correr en círculos ante las mas torpes decisiones, aquel pueblo donde solo el vio nacer nuestra relación a escondidas y solo en unos días haría lo mismo con nuestro primer hijo, para comenzar a formar aquella vida que imagine.

sábado, 23 de octubre de 2010

Indescriptible...


Eso eres no hay una sola palabra con la que pueda describir tu gran resplandor, ese que me hace sentir tantas emociones en un solo momento, ese que me hace sentir miles de mariposas en la boca del estomago, ese que me hace sonreir aun estando muerta por dentro. Realmente es impresionante lo que logras con solo sonreirme, acariciarme, abrazarme, sentirte cerca es la mejor sensacion, Toda esa felicidad que irradio a tu lado, toda esa perfeccion, belleza que me hacen sentir tus palabras, al fin un hombre casi perfecto al cual vea y pueda ser yo misma, al fin un hombre casi perfecto que se angustie. Eres aquel que me escucha cuando no estoy diciendo nada, eres aquel que me hace sentir bien en cualquier momento, cuando el mundo se cae a mis pies, cuando soy mi propio peor enemigo, eres aquel con el cual la sonrisa es auntentica, eres aquella compañia endulsable de la vida que cuando se vuelve agria hace reverencia al perdon. La tranquilidad que me inunda cuando se que estamos bien es grande, es enorme, es casi tan grande como todo lo que siento hacia a ti, perdona por cada sonrisa que olvide, cada anhelo, cada sueño, cada emocion, cada lagrima, cada momento, pero es que cuando estas a mi lado no necesito recordar nada para saber que hemos pasado por tantas cosas, despues de todo este tiempo sigo igual de enamorada. Recuerdo como caigo como loca hacia tus brazos, como me aferro a tu cuerpo para completar aquel perfecto abrazo, como me pierdo en tu mirada, como me siento indestructible a tu lado, como me falta el aire cuando no estas, gracias por acelerar asi el corazon, creo que contigo hay excepcion tu eres aquella perfeccion, aquella sonrisa que puede cambiar al mundo, ojala y siempre pueda brindarte lo que tu perfeccion exige...

viernes, 22 de octubre de 2010

jueves, 21 de octubre de 2010

lunes, 18 de octubre de 2010


"You've got me laughing while I sing
You've got me smiling in my sleep
And I can see this unraveling
Your love is where I'm falling
So please don't catch me
If this is love, please don't break with me

I'm giving up, so just catch me"

FracmentodeCatchMebyDemiLovato.

lunes, 11 de octubre de 2010


"You are the Only Exception"

Tu no te imaginas lo que yo siento por ti, omo me haces falta cuando estas lejos de mi. Si tu me dejaras, no sabría que hacer, cambiaria mi vida me podría enloquecer; Pido a Dios que ese momento nunca llegue y que proteja nuestro amor, COMO TÚ NO EXISTEN DOS. Me da tanto miedo esta gran necesidad, de tenerte siemopre y quererte más y más. Es un sentimeinto muy dificil de explicar, lo loca que me pongo si demoras en llegar. Pido a Dios que nunca me dejes, y que por siempre proteja nuestro amor, COMO TÚ NO EXISTEN DOS. Como imaginarme esta vida sin tu amor, si te necesito igual que al agua. Me derrumbaría si me dejaras de amar, me harías una herida mortal, mortal. Por eso mi amor. Hasta el fin del mundo te iría a buscar, de ti nada me puede serparar. Cruzaría los siete mares, hasta llegar a ti. Hasta el fin del mundo, te seguiré. Donde quiera que vayas te encontrare, nada en mi es mas importante QUE VIVIR JUNTO A TI. Hasta el fin del mundo.


DerechosReservados.JenniferPeña


Ahí estaba del otro lado del salvaje y oscuro lugar, su perfecta e inconfundible sonrisa me indicaba donde estaba precisamente, sus manos sostenían una copa de cristal la cual me imagino contenía cualquier Martini ligero, no era muy buena tomando, su grupo de amigas eran un poco más irreverentes, mostrando su rebelde comportamiento bailando arriba de las mesas del lugar o simplemente estando con cualquier tipo, rápidamente se notaba que su edad no era la indicada para el lugar, pero al ser de las chicas más conocidas de la ciudad no se les negaba nada. Podía percatarme que su amiga le indicaba que no la dejaba de ver, por lo que cruzamos miradas por milésima vez en la noche y sonreímos al tiempo.

-¿Por qué tan aguado idiota?- interrogo mi mejor amigo sacándome de mis pensamientos, mire la botella que sostenía en mis manos y le di un gran sorbo antes de responder.

-Aun no comienza lo interesante- conteste sonriendo a la chica frente a mí desde el otro polo del lugar.

-¿Conociste a alguien?- esta vez pregunto interesada su novia, Chelsea.

-Para nada, solo eh estado aquí- respondí y me pare inmediatamente para dirigirme hacia la barra de bebidas del lugar. Mientras esperaba el adicto liquido me gire sobre el alto banquillo para observarla nuevamente, era sumamente hermosa, cualquiera que pensara lo contrario está completamente ciego, aquellas ondas negras ahora estaban completamente alaciadas aumentando el largo de su suave cabello, su maquillaje era un poco más cargado producto de la salida nocturna, a pesar de que sus amigas eran intrépidas a la hora de vestirse ella seguía manteniendo esa inocencia que la caracteriza, sus zapatillas eran de tacón alto, pero dudo que me pasen ya que su estatura era mínima.

-¡Aquí esta!- grito el servicio del bar, tome la copa con mi mano derecha y de un solo sorbo me la acabe, para comenzar a caminar hacia mi objetivo. Estaba a punto de llegar, pero su mejor amigo lo hizo segundos antes que yo, por lo que regrese a la barra del lugar, tome la primera copa que estaba sobre la barra y la bebí por completo.

-¿Bailas?- interrogue a la primera linda chica que paso frente a mí. Era casi imposible que se negara, en cambio casi todas en el lugar morían porque alguno de mis amigo o yo mismo las invitemos a bailar, era la diversión de cada fin de semana para nosotros, casi siempre era una nueva lindura por semana, casi todos en la ciudad conocían nuestro comportamiento, el único quien hace poco había dado un paso importante al tener una sola chica, era mi mejor amigo Hutch. La chica prontamente sonrió y tomo mi mano, la guíe hacia la pista por la parte desnuda de su espalda, analice bien su anatomía mientras avanzábamos y no estaba nada mal, obviamente llamaría su atención logrando mi cometido.

La rubia era muy buena bailando se movía rápido cuando la canción lo requería y lento cuando el ritmo era más sensual, varias veces tomaba mis manos para guiarlas a sus caderas, cualquier hombre siquiera hubiera esperado a que ella lo guiara, pero ese no era lo que yo quería. Gire mi rostro para observarla, ya estaba sola y algo sería por lo que le tocaba ver, se dio cuenta de que la observaba, sonrío con una mueca de lado y se paró tomando su pequeño bolso de la mea que compartía con sus amigas. Me aleje un poco de la chica con al quien bailaba pero al percatarse tomo del cuello de mi arrugada camisa atrayéndome hacia ella.

-¿Por qué te vas tan rápido?- interrogo besando parte de mi cuello, alce la vista hacia la puerta principal del local, donde me miraba decepcionada, para después solo darme la espalda.

-Enserio me tengo que ir linda- mencione retirando sus manos de mi camisa.

-¿Dónde te escribo mi número?- pregunto segura sacando un brillo labial de una de las bolsas de su diminuta falda. Espere a que rayara números en mi ante brazo y se alejó, sin antes regresar y besar mis labios. Era uno de los besos, sinceramente y sin ser malvado con la linda rubia, mas asquerosos que habían dado y mira que se de eso, sus labios se movían sin sentido sobre los míos. Se alejó y limpio con su dedo índice el restante de labial en mi rostro. Me aleje lo más pronto posible.

-¡HEY! ¡HEY! ¡HEY! ¿A dónde tan pronto?- interrogo Hutch con una botella en sus manos.

-A casa- respondí tratando de escaparme, pero me tomo por el cuello y me entrego la botella.

-¡Ven! Disfrutemos con nuestros amigos- menciono –Y con mi hermana y sus amigas- menciono y prontamente comencé a caminar hacia la mesa, y ahí estaba, hablaba sin parar con Chelsea, pero al verme rodeo sus ojos. Una de las amigas se me acerco moviendo sus caderas tentadoramente, uno de mis amigos se percató llamando la atención para que todos en el privado reservado se percatarán, incluso ella. Los movimientos de la chica eran avanzados para su edad, me invitada a colocar mis manos sobre su cuerpo, pero estas se quedaban estéticas.

-¡No seas tonto Hermano!- grito Hutch sosteniendo a Chelsea de su cintura.

Y regreso aquel chico que se había durante dos meses regreso, aquel chico que había desaparecido mientras mi estancia con ella regreso, mis manos se colocaron en la cintura de la chica y comencé por acercarme a la intrépida niña que se movía al ritmo rápido de la música sosteniendo una copa en sus manos. Uno de atrevidos pasos me hizo carcajear, al momento de mirar a donde se suponía que se encontraba no la encontré por lo que deje de bailar en seco.

-¿Qué pasa? ¿Por qué te vas? ¿A dónde vas? ¿Por qué dejas de bailar?- eran varias de las interrogativas que logre escuchar, observe a mi alrededor y ahí estaba, la rabia corrió por mis venas al verla tan cerca de él, ¡¿No se suponía que solo era su amigo?! La forma de abrazarla era tan sucia, me indicaba que el tonto buscaba algo más, por lo que avance seguro hacia donde estaban, al estar más cerca me pude dar cuenta que por sus mejillas corrían lagrimas por lo que apresure mi paso, sin tan siquiera decir algo levante mi puño y baje al chico,

-¡Déjalo! ¡Déjalo!- la gente rápidamente se percató del pleito por lo que nos rodearon e incitaron a que se hiciera más grande el problema. Espere a que el chico se pusiera de pie y rápidamente sentí el caliente golpe en el área de mis labios, pase mis dedos por estos y sangraban, por lo que prepare otro puñetazo a su rostro pero las manos de mis amigos me detuvieron.

-¡Tranquilo viejo! No es nada- menciono uno de ellos, alejando también a mi rival, recordé el porqué de la pelea, y me pare para que mi vista la buscara.

-¿Dónde está?- interrogue a Chelsea

-Déjala tranquila- comento murmurando para que Hutch no se diera cuenta.

-¡¿Dónde está?! ¡Maldita sea Chelsea!- exclame molesto.

-Se fue- menciono intimidada, tan pronto acabo de hablar comencé por moverme entre la multitud hacia la puerta de salida, del lugar.

Ahí estaba daba la espalda hacia mi perspectiva, pero cualquiera sabía que estaba triste, molesta, se recargaba sobre uno de los autos de mis amigos, mientras mantenía la cabeza baja.

-¡¿Estás loco?!- exclamo cuando trataba de aferrarme a su cintura -¿Por qué lo golpeaste?- interrogo molesta mientras me aventaba.

-¡Teníamos un trato!- Exclame moviendo mis manos –El cual estabas a punto de romper-

-¡Tú lo hiciste primero! ¿Crees que no vi cómo te comías a la rubia?- comento apuntándome – ¿Sabes qué? Eso ni siquiera me importa, al final ya sabía que eras así, no sé porque seguía teniendo falsas ilusiones, pero golpear a James es algo que no esperaba-

-¡¿Encima lo defiendes?! Tenía que hacer algo, el estúpido te mira siempre con una lujuria incontenible, ¡Y tú le das paso a seguirlo asiendo! Te abraza asquerosamente ¡Y tú te dejas! Te ínsita a siempre estar con él ¡Y tú siempre estas con él!-

-¡Es mi mejor amigo!-

-¿Y qué? Tú eres… eres- mordió su labio inferior esperando mis palabras, rodee los ojos y me dispuse a recargarme a un lado de ella -¿Estas bien?- interrogue a los minutos de incomodo silencio. Prontamente me vi rodeado de sus delgados brazos, pase mis manos a su baja espalada y la atraje más hacia mí, haciendo más reconfortante el abrazo, su cabeza recargada en mi pecho me llenaba de tranquilidad y pronto aquella rabia que sentía se había marchado, en cambio, su presencia tan cerca me había inundado de serenidad. Bese varias veces su cabellera y guie mi mano izquierda hacia su cuello, dejando la derecha en sus caderas. Aleje su rostro un poco de mi anatomía y con mi mano izquierda limpie las lágrimas que corrían en sus mejillas.

-Perdóname- mencione antes de besar su mejilla, tome su mano y la guie hacia mis labios, bese una y otra vez su tersa piel y su sonrisa apareció nuevamente, enterneciendo la situación –Lo que pasa, es que suelo ser celoso

-¡No! ¿Enserio? - menciono con sarcasmo, antes de carcajear, haciendo que mis nervios aparecieran, como lo hacen siempre que estoy a su lado.

-¡Que mala eres!- mencione abrazándola por su espalada baja, un poco más arriba de sus glúteos, para sostenerla, mientras reía. Regreso a su postura, mientras jugaba con sus manos con el cuello de mi camisa. Teníamos minutos abrazados y olvidamos que estábamos completamente expuestos ante todos.

-¿Quieres que nos vayamos ya?- interrogue con ganas de estar más a solas con la chica.

-¿Me llevas?- interrogo sonriendo, rodee los ojos indicándole cual era la respuesta y comenzó por caminar delante de mi tomando mi mano, deshice el agarre y me aferre a su cuerpo por detrás, caminando abrazado detrás de ella. Su cabeza llegaba a la altura de mi pecho y aun con zapatillas, por lo que todo mi peso recaía en ella.

-¿Qué auto trajiste?- interrogo ya que sabía que mi auto estaba aún en el taller.

-El de mamá- mencione cerca de su oreja, introdujo su mano entre mis labios y su oído y aproveche para besar de nuevo su tersa piel.

Abrí la puerta del copiloto para que tomara asiento, rodee el automóvil y subí, coloque el cinturón de seguridad y la mire antes de encender el auto. En el primero de los semáforos, aproveche para besar su mejilla y colocar mi mano en su pierna, acariciando suavemente por encima de los leggins que vestía.

Bajo del auto tomando mi mano, después de que abrí su puerta, me recargue rápidamente en el auto y hale su cuerpo hacia mí, besando su cuello.

-¿Tienes hora de llegada?- interrogo curiosa, alce mis cejas queriendo descifrar lo que insinuaba.

-No me dan hora de llegada- mencione sonriendo.

-¡Que tonta! Olvide el hecho de que eras un hombre hecho y derecho que no necesita de un horario- menciono antes de sonreír -¡Anda pasemos!- comento jalando mi mano, hacia el interior del portón de su casa, me asegure de que el auto tuviera alarma y avance tras ella.

Entramos sin problema a la ya conocida casa para mí, avance por los anchos pasillos y pase el cuarto donde casi siempre solía estar. Habitamos su cuarto y cerré la puerta de este por si Hutch regresaba a casa temprano.

Me recosté en la cama mientras se dignaba a retirarse todos los accesorios que llevaba puestos así como los altos zapatos y los guardaba en el closet. La observaba pacientemente, era típico estar en su habitación los fines de semana, así que sabía que después de que se cambie vendría una corta sesión de besos, un poco de televisión y después me iría. Mis parpados pesaban más de lo normal, y lo último que escuche fue su vos dándome permiso para encender el televisor.

Abrí los ojos cuando la minúscula presión en mi cuerpo me extrañaba, al percatarme coloque mis manos en su espalda y sonreí.

-Te quedaste dormido guapo- menciono besando mi mejilla

-Estoy cansado- mencione besando su frente, para regresar y sonreír.

-Bésame- imploro con una tierna mirada, sonreí de lado dándole confianza y coloque ambas manos en su cuello, para comenzar a acercarme lentamente, roce suavemente nuestros labios antes de unirlos y comenzar con un tierno, apasionado y tranquilo beso, lo único que se podía escuchar en la habitación era el son del duradero beso, era uno de esos que me robaba el aliento, una que otra vez mordía suavemente mi labio inferior y superior para no perder la picardía del momento, mientras mis manos se paseaban por sus espalda, las suyas, jugaban en mi cuello.

-¿Quieres ver alguna película?- interrogo poniéndose de pie, para escoger algún título, tomo la primera cajilla, la apunto con su dedo índice sonriendo

-Siempre vemos esa- brame sentándome en el acolchonado.

-Es mi favorita- agrego y coloco el CD, para regresar y sentarse a un costado mío, pase mi brazo por su cuello y tomo mi mano para besarla, sentir el rose de aquellos largos y acolchonados labios en mis manos, regreso a mi cuerpo las ganas de besarlos nuevamente, por lo que sin preguntar, tome su rostro lo gire lentamente y rompí el espacio que nos separaba para degustar aquella adicción. Me fui recostando lentamente, mientras me lo permitía, sentir lo pequeño y frágil de su cuerpo por debajo del mío era una nueva sensación para mí, nunca nos permitíamos llegar a más, por lo que no sabía cómo reaccionaría mi cuerpo. Me acomode perfectamente bien sobre de ella, mientras el beso continuaba, a lo lejos podía escuchar el inicio de los diálogos de la película y segundos después solo el sonido de nuestros labios unidos.

-Te amo chiquita- mencione una vez que me dio el tiempo de tomar aire. Sonrió apenada y se escondió en mi cuello.

-También te amo, Peter- susurro en mi oído desatando las hormonas de este. Mis manos tomaron sus manos y las coloque encima de su cabeza, comencé con una serie de besos pausados en su cuello, giro su rostro para darme abrirme más el paso a su suave piel, retiro sus manos de debajo de las mías y las llevo hacia mi nuca para dar una serie de relajantes caricias. Regrese a lo adictivo de sus labios y el beso nos fue llevando, sus manos acariciaban la piel desnuda de mi torso, producto de la camisa retirada hace segundos, me recosté sobre de ella y bese por unos segundo el poco escote de su blusa, comencé por acariciar sus caderas por debajo de su blusita, mientras aun nuestros labios estaban unidos, sentí como sus manos buscaban el cinturón de mi pantalón y los nervios invadieron mi cuerpo. Miles, Miles de veces había estado con chicas, pero esto era algo más, realmente quería que ella sintiera que la amaba y no solo cuestión de sexo, quería entregarle algo más, quería que se sintiera segura, protegida, amada. Comencé a mover mis labios desde la comisura de los suyos, pasando por su mandíbula hasta llegar nuevamente a su cuello, me abrí paso en la blusita y besaba un poco más debajo de su pecho, sin ser irrespetuoso, movimientos involuntarios comenzaron en mi cuerpo, moviéndome suavemente sobre de ella, escuchando leves sonidos que sus labios emitían al sentir mi humanidad sobre de ella.

-¿Segura?- interrogue –Podemos para aquí, no hay problema amor…- mencione nervioso

-¡Hey! Peter…- tomo mi rostro y me hizo mirarla, desvíe un poco la mirada por su pequeño y perfecto cuerpo y regrese a aquella hipnotizante mirada café –Te amo- agrego antes de cortar las distancias y besarnos nuevamente, aproveche la situación e hice lo que nos proponíamos, sus manos apretaron fuertemente mi espalda, y sus dientes invadieron el área de mis hombros.

-¿Duele mucho?- interrogue preocupado, tratando de no envestir tan fuerte, sonrío como pudo llenándome de confianza, bese sus labios una vez más antes de comenzar con una serie de movimientos más rápidos, una ola de calor aumentaba en el cuarto, no me importaba nada en absoluto, era obvio que era la primera vez que pasaba por una situación igual y me sentía el hombre más orgulloso del mundo por poder ser yo quien disfrute de ella como mujer y sabía que era para siempre. Tras unos minutos mi cuerpo estaba completamente exhausto, me deje caer a un costado y prontamente sus brazos invadieron mi cuerpo, pase mi brazo por debajo de su anatomía y la atraje hacia mí, tomo mi rostro con ambas de sus manos, me acomode de perfil hacia ella y unió nuevamente nuestros labios, pero de una manera diferente, eran miles de sensaciones encontradas, sentía como miles de fuegos artificiales estallaban en mi interior, con el rose de sus labios, lleve mis manos a su espalda y continúe con el amoroso beso, mientras nuestras manos jugaban a cubrir con caricias nuestros cuerpos. Enredamos nuestras piernas y me separe un poco de sus labios.

-Siempre serás el único- menciono sonriendo y acariciando mi rostro, con sus pequeñas manos -¿Qué le diremos a Hutch?- interrogo cambiando su rostro a uno con obvia preocupación.

-Entenderá que te amo, estaremos bien después de esto- agrega besando su respingada nariz.

-Soy su hermana menor, te matara después de saberlo…- afirmo, haciéndome recordar lo imposible de la relación, era una pequeña de dieciocho años, mientras yo estaba en la plenitud de mi adultez con veintidós años.

-Moriría por una buena causa- carcajeo, música para mis oídos, y se acercó a besar mis labios.

-Eres un tonto- hablo entre risas.

-Comencemos algo, olvidémonos de todos y de todos, algo serio sin importar nada, te amo, no podría soportar más sin saber que eres solo para mí-

-¿Sin importar nada?- alzo una ceja y beso mis labios rápidamente, una y otra vez,

-Hasta el fin del mundo- mencionamos al unísono y me deje atrapar de nuevo por su anatomía sin importar el que pasaría mañana o en unas horas, mi libertad comenzaba al estar con ella y nunca acabaría, su increíble carácter me atapa a ella, no quería y no aceptaría el dejarla ir, la perfección de su persona arrasaba con la debilidad que sentía por ella, a su lado era tan vulnerable, inundaba cada parte de mi cuerpo con la fuerza de su personalidad, me estaba entregando completamente a ella, para que hiciera lo que quisiera y deseaba conmigo, no importa que solo que este a su lado. La conclusión realmente la amaba.

Ahí estaba del otro lado de la rosada habitación, su perfecta e inconfundible sonrisa me indicaba que no se arrepentía de nada precisamente.

¿Donde estas?


A veces siento cosas que no son verdad.
El miedo de olvidarte, me hace despertar.

Y quiero recordarte tal como te ví.

Sonriendome a lo lejos cuando me despedí.

Y si por fin me olvidas o tal vez no estás.

Me pasaré la vida, volviendote a inventar.

Donde estás, donde fue donde el beso se hizo sal.

Donde el sueño hace mal, y no tenerte es mortal.

Donde estás amor, amor donde no estás amor, amor. Donde estés, te buscaré.

Nunca me alejo de vos en mis sueños.

Nunca me quedo sin vos, y te vuelvo a buscar.



Derechos Reservados.¿Donde Estas? Teen Angels

martes, 5 de octubre de 2010


-Ella se esconde de él, lo esquiva-
-¿Y por que lo esquiva?-

-Porque le tiene miedo-

-¿Y por que le tiene miedo?-

-Por que ella piensa que él la quiera lastimar... pero esta equivocada y piensa mal de él, y si no pensara eso se daria cuenta que en realidad esta enfrente del amor de su vida, si ella pudiera pensar distinto... si ella pudiera abrir la cabeza, se daria cuenta que el la ama, que el siempre la amo, y siempre, pero siempre la va a amar, ella le pudiera perdonar los errores, le pudiera dejar de ser tan desconfiada y podría pensar bien de él, porque el la ama... ¿Vos que pensas?-

-Nada, pienso que ella sabe que él la ama, pero que se hace nudo en la cabeza-

-Osea que el problema esta en su cabeza... Ahora si ella no pensara tanto, ¿Estaría con él?-

-Yo creo que si-

-Entonces no pienses más- Coloco de una manera sorpresiva pero esperada sus grandes manos en mi cintura, halandome a su cuerpo para asi volver a juntar nuestros labios e inundarme de aquellas sensaciones, las cuales solo a su lado concretaba.
"Cuando mas simples son tus pensamientos, Más simples son tus sentimientos"


TodoslosderechosreservadosaCRISMORENAGROUP.