
Lo miraba fijamente mientras anudaba y acomodaba su corbata, aquella en color rojo pasión, mientras dejaba escapar una indiscreta sonrisa.
-¿Qué tanto miras?...- interrogo mientras colaba ambas manos en mi cintura dando suaves caricias.
-Nada…- conteste algo apenada pero con mi reconocible decorosa voz y recargando mi cabeza en su trabajado pecho.
-¿Qué te pasa?...- exclamo mientras buscaba mis labios, coloque mis manos por encima de su traje negro, hasta deslizarlas a la parte trasera de su cuello, y mirarlo fijamente.
-Esto es extraño- confese tras sentirme rara el tiempo que llevabamos juntos.
-Te odio- esa fue su respuesta, la cual no fue acertada pero de igual manera, me hizo caer ante esos delirantes ojos verdes, bese sus labios cortamente varias veces mientras el caminaba a cuestas conmigo -Odio que uses vestidos largos, no me dejan ver lo perfectas que son tur piernas- susurro a mi oido antes de besar delicadamente la epedermis de mi cuello. Tomo mi rostro suavemente y me hizo mirarlo, aquel perfecto rostro que siempre me atrajo yacia unos meses que lo tenia asi de cercano -Eres hermosa- Cada palabra que dijiera me hipnotizaba mas, siempre me tenía a sus pies, nunca me negaba a nada, comenzo aquel tortuoso acercamiento hasta capturar mis labios, lo hacía como siempre de una manera tierna pero sin dejar atrás la pasión que ambos elevábamos cuando estábamos juntos.
-Creo que si no bajamos mamá se extrañara…- hable tras separarnos, sonrio de costado como solía hacerlo cada vez que lo miraba.
-¿Quieres bajar tan temprano?- soltó la interrogativa antes de volver a caminar con mi cuerpo a cuestas, hasta que sentí el acolchonado y prontamente su cuerpo sobre mí, una de las mejores sensaciones por las cuales he pasado, se acomodó bien entre mis piernas y muy típico en el solo besaba cándidamente mi cuello y gracias al elegante vestido con aquel escote en la espalda se abría espacio con sus grandes manos en la piel de esta zona, pero nunca faltándome al respeto. Tome su rostro y lo lleve a mis labios, aquellos que siempre al verlo rogaban por ellos, ahora se notaba un poco de desesperación pór parte de ambos, sus manos eran mas rapidas en mi espalda y las mías tiraban un poco la terminacion de su cabello tras de cuello, se retiro un poco de mi cuerpo para dejar caer el saco de su traje y sonreír antes de volver a mi, giramos para quedar sobre de el, por el apretado vestido no podía colocarme tan comodamente, pero no importo, sonreí picaramente antes de comenzar a besar la piel de su cuello y escuchar aquellas melodiosas carcajas, sus manos se posaron en mi espalda baja y me pegaron lo mas posible a su cuerpo, desabroche el primer boton de su camisa y regrese a sus labios, para capturarlos lentamente, de un moemnto a otro se encontraba de nuevo sobre de mí.
-¿Como se supone que se desabrocha esto?- interrogo tras buscar por minutos la brageta del vestido, reí ante su comentario, tome una de sus manos y la coloque donde comenzaba el broche que antecedía al zipper, sonrío al ver que se encontraba en el acabar de mi espalda, y comence por sentir mi cuerpo sin aquella presión del apretado vestido, beso mi cuello mientras retiraba la tela de mi cuerpo, cuando este se encontraba en el suelo, me abrazo fuertemente, podiendo sentir lo nervioso que estaba, acaracio suavemente mi espalda antes de unir nuevamente nuestros labios.
-Espera, espera- mencione nerviosa cuando retiraba su camisa.
-¿Que pasa?-
-Nada, me da verguenza- río y me atrajo a su cuerpo para besar una y otra vez mis labios.
-¡Estas en ropa intima frente a mi! ¿Pero yo no me puedo quitar la camisa?- interrogo antes de que lo tomara de la corbata y lo atrajera a mis labios, mientras sus manos se divertian libremente en mi abdomen mis manos retiraban la camisa de su cuerpo, pase mi amno por su abdomen, para darme cuenta de lo que me perdía, coloque mi mano en su pecho para retirarlo un poco de mi cuerpo y poder ver el suyo, vaya que sus horas en el gimnasio servian, el muchacho era un dios griego.
Mis piernas formaron una llave en su cintura, no lo queria lejos de mí, senti como desprendía el broche de mi la parte intima superior de mi cuerpo mientras besaba mis labios, nunca se apartaba de ellos, pareciera que dependiera de ellos, lo que me hacía sonrepir dichosamente mientras capturabamos apasionadamente los labios de cada uno.
-Dolera, pero se ira rapido- lo mire con medio y sonrio para acercarse a mis labios nuevamente -Lo hare con delicadesa- fue lo ultimo antes de que mi vista de volviera blanca y con algunas manchas de colores, desahogaba el dolor mordiendo sus hombros y rasguñando su espalda, era insoportable, no sentía mis piernas y mis manos temblaban mientras me aferraba a él. El inmenso dolor se fue despues de varios minutos, haciendo que sus lentos y delicados movimientos, se hicieran mas rapidos y algo violentos, pero era una sensación maginifica, no había palabras para describir aquel momento, capturo mis labios lentamente nuevamente, mordiendo suavemente el inferior, para sentior aquella ola de calor que nos cubría.
-No... solo... solo sigue... sigue mi ritmo- susurro cuando trataba de moverme tomo mis caderas y me guiaba suavemente, estaba segura que mi cuarto en este momento era un sauna, pero realmente no me importaba lo que sucediera a nuestro alrededor, me abrazo cubriendome con sus dos brazos y capturo mis labios para callarme al momento en que se retirara de mi cuerpo.
-¿Que haras mañana?- pregunte mientras mis manos se posaban en su desnuda espalda, sentir aquella suave y tersa piel entre mis dedos era algo sin explicación, delineaba cada musculo que se encontraba en su esplada, disfrutaba tanto el momento que siquiera sabía lo que decia, se separo de mi, un poco para elevar su rostro frente a mi y mirarme fijamete -Podrías acompañarme al cierre de campaña de papá- mencione con miedo, nego con su cabeza sonriendo y sabía que se venía lo dificil.
-No puedo pequeña, debo de llevar a Ashley a cenar…- al escuchar el nombre de su novia, me deje caer en el colchón y medite un poco la errónea decisión que tome al estar de esta manera con él hace tiempo, era tan obvio que él estaba conmigo por diversión y no la razón por la cual yo había aceptado, coloque mi mano en su pecho y lo empuje suavemente, para que captara el mensaje, rápidamente lo entendió y se dejó caer a un lado mío, viendo hacia el techo, se giró suavemente hacía mí y comenzó por pasar la llama de su dedo desde mi desnudo hombro hasta mi palma, para ahí entrelazar nuestros dedos, atraer nuestras manos hacia su rostro y besar delicadamente mi mano –No puedo dejarla, sería muy difícil para mí ahora dejarla y al siguiente día comenzar algo contigo, ¿Qué tal si nos equivocamos? ¿Qué tal si perdemos esa amistad que tenemos por años? No la quiero fuera de mi vida y mucho menos a ti, te lo he dicho varias veces…-murmuro, mientras trataba de zafar mi mano de la suya conteniendo las lágrimas al escuchar sus dolorosas pero verdaderas palabras, al entender mis movimientos soltó mi mano y se paró bruscamente de la cama –Bajare ya, mi familia y mi novia seguro están esperándome abajo ¿En cuánto tiempo bajarás tú?- interrogo friamnete mirandose al espejo para comenzar acomodar su traje correctamente.
-¿Nada de esto significo nada para ti?- interrogue al borde de estallar, le había entregado algo mas que mi primera vez, cada vez que lo besaba trataba de demostrarle que de verdad lo amaba.
–Te veo en un ratito- beso mis labios, y comenzo a caminar hacia la salida de mi habitación.
-¿Es enserio? No diras nada, solo te iras como siempre lo haces...-
-¿Quieres que diga algo? ¿Gracias o algo así?-
-¡NO! quiero que me digas como te sentiste- histeriqueé ante el, sonrío y aflojo sus brazos mientras miraba al techo, dandome a entender que estaba desesperado.
-Me sentí bien, eres buena, ¿Que se supone que te diga?-
-¡NOLOSE! Nunca había tenido relaciones, ¿Que se dice después de esto? ¿Que le dices tu a Ashley?-
-Que la amo, pero eso definitivamente no te lo puedo decir a ti, te quiero y gracias por este tiempo que tenemos juntos, realmente eres importante en mi vida y siempre lo seras, pero hasta ahí, desde el principio aclaramos que nadie se enamoraría...-
-Ya lo estaba...-confese cuando las lagrimas ya corrian por mis mejillas.
-¡¿QUE?!- interrogo anundando su corbata, al ver que sus acciones eran torpes me acerque tome ambos lazos, pero sus manos retiraron las mías, me miro fijamente antes de salir tras la puerta blanca.
Sabía que no podía destrozarme, teniamos claros los puntos antes de comenzar con esto, pero para mi era mas que una aventura, era mi intento de hacerle saber que era lo mas importante en mi vida, nunca me queria alejar de su lado, tenerlo conmigo era mi necesidad, no necesitaba dinero, carros, ropa, joyas o algo más, solo lo quería a él, cada tarde que pasabamos me atrapaba mas, su rostro cerca de mi y sus labios sobre los míos ya era mi adicción.
Coloque el vestido tirado sobre el suelo, lo acomode sobre mi cuerpo y coloque todo mi cabello al costado derecho de mi cuello, tratando de que las marcas que dejo no se notaran. Tome aquel collar que mi padre, por publicidad, me obligo a usar, coloque las zapatillas en color negro y respire hondo antes de bajar por las anchas escaleras, para robar las miradas de los jovenes trabajadores de mi padre.
-¡HIJA!- exclamo y alzo mi mano para hacerme girar bajo su brazo -Diganme que no es hermosa- hablo antes su invitados y beso mi frente, para sonreír y hacerme saludar a cada uno de sus amigos.
-¿Le harías el favor a mi hijo?- interrogo uno de los mejores amigos de mi padre, mire al apuesto muchacho quien no dejaba de sonreír, tome su mano y camine lentamente hacia la pista de baile del salón de la casa. Coloco sus manos en mi cintura y yo en sus hombros, comenzamos a desplazarnos suavemente sobre la pista, bajo el ritmo de las baladas tocadas, gire lentamente y me percate que nos mirada, su ceño estaba fruncido, al parecer no le gustaba que alguien mas me tocara. Sonrío retandome y acerco lo mas posible el cuerpo de Ashley hacia el suyo, mire a mi acompañante y tome sus manos para guiarlas a la parte mas baja de mi espalda, el chico nada tonto abarco lo mas que pudiera, lo mire y su rostro estaba deformado, sonreí como el lo había hecho conmigo y mi sonrisa se acabo al ver como tomaba el menton de su chica y lo acercaba hacia su rostro, durante el tiempo que estuvimos juntos una de las reglas era no dar muetras de amor frente al otro, estaba segura que mi rostro estaba deformandose, pero el capturaba su labios de una manera que jamás lo hizo conmigo, se separo tras un largo tiempo alzo sus cejas y sonrio triunfante, gire mi rostro hacia el chico que me guiaba en la pista de baile, me acerque a su rostro pero lo unico que pude lograr fue besar su cuello.
-Eres hermosa...- alce mi rostro tras escuchar sus palabras.
-Yo tambien creo que es hermosa- me separe rapidamente al escuchar su voz tras de mi, con la vista corrio al chico y me giro para quedar frente a mi, tomo mis manos y las coloco tras de cuello, para tomarme de la cintura y comenzar a movernos, mantenía mi vista fuera de el -Siempre seras mía solamente, no quiero que alguien mas te vuelva a tocar- menciono molesto antes de apretarme hacia su cuerpo.
-No seas ridiculo- exclame mientras me ocupada de no perder el paso.
-Se acabo todo- menciono tras minutos de silencio
-¿Como?- interrogue y lo mire, su mirada era fría y seca, como nunca había sido conmigo.
-Se acabo todo, ella lo sabe y debo dejarte, de cualquier modo desde mañana era sera mi mujer oficial, nos comprometeremos...- hablo sin escrupulos y beso mi frente, esquive su mirada nuevamente y mire hacia mi costado derecho, mientras nos moviamos al ritmo de la lenta musica. Reflexione y me di cuenta de que perdía al hombre de mi vida, alce mi vista y sonreí e imito mi acto -Me alegro que lo tomaras bien...- susurro antes de mirarme a los ojos, me arme de valor me di cuenta que casi todos los invitados nos miraba, me coloque de puntitas y hundi mis labios en los suyos.
El no reaccionaba pero pronto senti sus manos envolviendome y aprentadome mas hacia el, estabamos entregando todo en aquel beso, lo haciamos de manera desperada y sin importar quien nos viera, nos perteneciamos, siempre lo hicimos, separe mi rostro y sonreí, regreso a mis labios y los beso cortamente antes las chismosas y extrañas miradas de los invitados.
-Te odio, ahora como le explicamos a todo el mundo que nos amamos...- susurro antes de envolverme en sus brazos, sin importarnos nada mas.