
La mire por primera vez a los ojos para caer rendido ante el hipnotizante color verde que poseían sus pupilas, sonrió para atraparme por completo y querer que todas las personas a nuestro alrededor desaparecieran, aunque solo lo hacía para hacerme sentir cómodo.
-Perdón...- susurre una vez que pasaba la toalla mojada por la abertura de mi ceja.
-¿Porque te disculpas?- interrogo con aquella suave voz, bajando la mirada hacia mi.
-Por el comportamiento de hace rato, no es de caballeros pelear...- solté algo apenado mientras que como un niño nervioso jugaba con mis dedos, era un experto cuando se trataba de chicas, pero con ella no sabía como actuar, no era solo una chica.
-Baya que fue fuerte el golpe, te conozco prácticamente desde que nací, se como eres Nicholas, no necesitas disculparte por dejar salir tu verdadero "tu"-
-¿Mi verdadero yo?- interrogue mientras me acodaba en la silla para poder mirarla mejor, quede a la altura de su hermoso rostro.
-Deja de moverte no podré limpiar bien...- susurro y coloco sus manos en mis hombros para llevarme hacia abajo.
-Oye...- llame su atención y bajo la mirada hacia la mía.
-¿Que pasa?- pregunto suave mientras se sentaba en la silla cercana.
-¿Crees que soy ese muchacho que viste afuera? ¿Un borracho que siempre esta peleando?- interrogue algo interesado por la manera en que me veía.
-No- sonrió -Claro que no-
-Bueno- respondí y trate de ponerme de pie, pero la patada brindada en la rodilla dolía por lo que le sonreí y me volví a sentar.
-Conseguiré algo que te puedas tomar para el dolor no tardo...- sujete su muñeca con fuerza antes de que saliera de la cocina de la gran casa donde era la fiesta.
-No tardes- le susurre raramente y su anatomía salio por aquella puerta blanca. Me desespere tras esperar varios minutos recargado en la silla, saque el móvil para observar que tenía mas de diez minutos de no regresar por lo que me puse de pie y salí de la cocina, baya que la fiesta era toda una aventura y me la estaba perdiendo.
-¡AASHLEY! ¡AASHLEY!- le gritaba a mi mejor amiga quien bailaba con su novio.
-¿Que pasa?- grito moviéndose al ritmo de la fuerte música con una baso de cerveza en su mano, ignore su comportamiento y negué con la cabeza antes de seguir con mi búsqueda, unos chicos mencionaron que había subido, por lo que camine escaleras arriba entre al living del segundo piso para encontrarme con la peor escena.
-¿Pasa algo?- interrogue haciendo que el chico la soltara y le dejara de gritar. me recargue en el umbral de la puerta y cruce mis brazos, para ver al chico era "el grande" de su generación, aquel que traía a todas a sus pies, carros y clubes eran parte de su reinado, aquel perfecto reinado que me toco llevar con mi mejor amigo hace cuatro años.
-¿Acaso te importa?- interrogo molesto caminando hacia mi para cerrar la puerta, mas mi pie se lo impidió.
-Es una dama no tienes porque gritarle...- externe para ver una linda y apenada sonrisa de la chica sentada en la sala.
-Lose, lose y es mía así que si no te importa- alzo sus cejas indicando las escaleras, sonreí ignorando al inmaduro chico y entre a la habitación para tomar la mano de la hermosa chica quien al principio se resistió pero después camino, la pase por delante de mí y cuando me disponía a tomar su cintura un fuerte golpe en mi espalda me hizo voltear, cerré mi puño lo mas fuerte que pude y lo estrelle en la cara del chico, quien cayo al suelo, ignore las cosas que gritaba tas de mí y camine para buscarla se había ido cuando le di la espalda.
-Me dijo que estaría en el cuarto de Nathalie ¿Porque?...-
-Nada más- le respondí y camine hacia el cuarto de la conocida anfitriona, ni siquiera toque la puerta, gire la perilla y ahí estaba su rostro mostraba que era un mal momento para entrar, estaba devastada, cerré la puerta tras de mí y me senté a su lado sin decir nada, no sabía porque lloraba, pero era mejor dejar que se desahogara y luego conversara con ella.
-Haz de pensar que soy el tipo mas violento del mundo, dos en una sola noche- externe tras media hora de silencio y el vibrar de las ventanas por la música.
-Las dos veces lo hiciste por defender a alguien, eso no es malo- comento dejándome escuchar lo deformada que estaba su voz producto del llanto, haciendo que un extraño nudo apretara mi garganta -Gracias- giro su rostro hacia el mío y pude notar que aquellos ojos brillaban más.
-De nada- susurre colocando mi mano sobre su mejilla, trataba de capturar lo mas que pudiera de aquella tersa y suave piel, comencé por mover mis dedos para darle suaves caricias. Rápidamente se puso de pie y comenzó por examinar el cuarto de la chica. Me pare tras ella y recargue mi cuerpo en el tocador el cual sus manos aventuraban -¿Es tu novio?, ¿El gran tonto de James es tu novio?-
-Oye, yo no ofendo a la tuya- se giro sobre sus pies -Y no lo es-
-¿Porque te gritaba?, pensé que no te doblegabas ante nadie-
-¡Y no lo hago!, le dio un ataque de celos, suelen darle mucho-
-¿Pero no es tu novio?-
-No, no lo es-
-¿Entonces?- Quería saber si el chico era alguna clase de competencia para mí.
-Pues... pues... es una persona importante-
-¿A donde vas?- interrogue cuando salía de la habitación.
-A casa- contesto sonriendo -Digamos que no ha sido una buena noche para mí-
-No traigo mi coche, ¿Pero podemos caminar?-
-¿Te quieres ir ya?-
-Me quiero ir desde hace horas- conteste y camine hacia la puerta para salir tras ella, me despedía de todo quien me alzaba la mano, solo de mis amigos mas cercanos palmeé su espalda o les mande un texto para que supieran que sedia mi lugar en el coche.
Caminaba de lado de la calle para protegerla de cualquier idiota que viniera ebrio en el coche, o simplemente porque siempre el hombre va por la calle y la mujer por la banqueta. Gire mi rostro para ver aquella anatomía de perfil, era preciosa, es raro que una mujer como ella no tuviera algún chico a su lado, ninguno de sus miles de pretendientes era el afortunado de ser poseedor de tan grandiosa sonrisa. Me acerque hasta estar a su lado, ya que unos tipos la miraban raro, coloque mi mano en su cintura justamente cuando pasamos frente a ellos y ambos siguieron su camino.
-Gracias- esbozo cuando ya estábamos frente a su puerta.
-Lo haz dicho toda la noche y no es necesario- respondí haciendo que una sonrisa mas se escabullera de sus rosados labios.
-Pues...¿Quieres pasar?-
-Un vaso de coca-cola estaría bien- Entre tras asombrosa mujer, camine directo hacia la cocina de su casa, la cual era como mi segundo hogar, saque dos refrescos de mis favoritos de su refrigerador y tome una manzana del canasto que adornaba la barra de la cocina, salí hacia la sala para encontrármela pero no estaba, di una vuelta por sobre mis pies pero mis ojos no la enfocaban, tras escuchar ruidos del segundo piso subí rápidamente por las escaleras, empuje la puerta de su cuarto y pase.
-Si los refrescos se agitaron sera tu culpa-
-¡NICHOLAS!- grito para que alzara mi vista y los refrescos y la manzana cayeran de mis manos, era hermosa, era esplendida, no hay palabras para describir su anatomía pequeña anatomía -¡SALTE!- grito tratando de ocultar su cuerpo, pase mis manos por mi cabello y me gire para recoger una de las latas del suelo.
-¿Que haces?- interrogo cuando la sostenía de la cintura y estaba seguro que mi mirada describía todo lo que quería.
-Nada- susurre sobre su cuello antes de acercarme y capturar aquellos gruesos labios, sus manos en mi pecho me trataban de alejar, pero después las fue subiendo hasta colocarlas detrás de mi cuello. Mordí suavemente su labio inferior antes de separarme para obtener algo de aire, lleve una de mis manos de su cintura hasta su rostro para tomar su mejilla y acercarla nuevamente hacía mi, el beso era lento, cálido y su aliento demasiado ameno, en cambio estaba seguro que el mío solo exhortaba ese amargo olor de la cerveza, la mano que se encontraba en su cintura la corrí hasta sentir la tibia piel de su espalda, forme un pequeño abrazo y la atraje lo mas que se pudiera hacia mi cuerpo, escuchando un pequeño ruido de queja salir de sus labios, pequeño ruido que altero las hormonas de mi cuerpo, quienes pedían más, comencé por acariciar la piel desnuda de su espalda, el estado en que la había encontrado me facilitaba mucho la tarea de tener su piel en mis manos. Comencé por caminar a cuestas con ella, lentamente y sin separar mis labios de los suyos, la recosté lentamente sobre sus rosadas sabanas y separe mi cuerpo con mis brazos extendidos, para poder admirarla desde arriba.
-No soy tan linda como dicen...- soltó avergonzada tratando de tapar su cuerpo con sus frágiles brazos.
-¿Linda? ¿Dicen que eres linda?- su rostro se deformo un poco producto de mis interrogativas -Quien dice que eres linda aun no te ha visto desde mi perspectiva, porque eres hermosa- susurre antes de caer lentamente sobre su cuerpo, al sentir el cálido y húmedo cuerpecito debajo de mi, un calosfrío sacudió mi cuerpo, bese su cuello varias veces antes de comenzar a subir a sus labios, de los cuales no quisiera separarme nunca.
-Tranquila, tranquila no dolerá más, lo prometo- susurre preocupado por el notable dolor que sentía, trataba de sonreír, pero cuando me moví poco, enterró sus uñas sobre mi espalda.
-No...no te preocupes.... estoy bien- soltó entre pausas, antes de besar mis labios, una vez rendido me deje caer sobre su pecho, para besar su piel por ultima vez esa noche.
Abrí mis ojos lentamente, estaba agotado y todo mi cuerpo demolido al darme cuenta de las rosadas y blancas paredes caí en la cuenta de que no estaba en mi habitación, gire mi cabeza y lleve mi mano derecha a mis ojos, ya que la izquierda estaba ocupada en su cintura.
¡OH DIOS MIO! estaba muerto, estaba siéndole infiel a mi novia, estaba en la cama de otra chica, trate de recordar lo sucedido y entre mas recordaba era peor, si quiera recordaba si use protección.
-Carry....- susurre su nombre -Carry- moví lentamente su cuerpo desnudo el cual solo lo cubría alguna tela lo tape con las blancas sabanas y al notar que el mío estaba en el mismo estado busque mi prenda interior, al verla quite lentamente mi brazo de su cuerpo, sin despertarla, coloque la ropa intima y tras encontrar el pantalón negro lo vestí nuevamente. comencé por buscar la camiseta por todos lados, abajo de la cama, en el baño, en su armario, encima y debajo de los pequeños sillones que adornaban su cuarto y nada.
-Esta aquí- su voz estremeció mi cuerpo, gire rápidamente y ya vestida con un pequeño short y una blusita de tiras, extendió su mano con mi camiseta.
-Gracias- hable frío.
-¿Te ibas a ir? No esperarías a que me levantara, sería otra de tus chicas, también a mi me harías eso...- Mire su rostro, no estaba molesta, parecía desilusionada -¡Ah! no me hablaras, debe ser típico esto en tus mañanas sabatinas, ¿Que debo hacer? regresar a la cama y hacer que duermo, ¿Sería mas cómodo para ti? ¡CONTESTA JONAS!-
-Yo no te obligue a nada- solté frío nuevamente, si descubría algo de lastima de mi parte seria mucho peor -Estaba ebrio y no sabía lo que hacía por si eso te hace sentir mejor, nada de esto era mi intención, no tu, tu nunca fuiste la idea de una noche ideal, lo siento-
-¿Estabas ebrio?- interrogo algo sorprendida y con lagrimas, ¡Si lagrimas en sus ojos!
-¡Que mi aliento no te lo indico...?- respondí mientras calzaba los zapatos -Haremos como si nada de esto paso, no quiero problemas, no ahora-
-¡Claro!-
-Lo estoy diciendo enserio Carry-
-Yo también ¿Y no te preocupes? no sera incomodo cuando nos tengamos que ver, ahora salte me quiero bañar ¿O quieres hacerlo conmigo y después fingimos que nada paso?-
-Carry, lo siento ¿Que mas quieres que haga? ¿Que me haga tu novio? ¿Que seamos una pareja? ¡POR FAVOR! Eres una niña Carry y jamás sentí algo por ti, siquiera eres mi amiga, ¡Lo siento!- Sonrío con lagrimas sobre su mejilla y se giro para escabullirse en la puerta de su baño, analice cada palabra que le grite y me acerque para tocar la puerta pero cuando me disponía ha hacerlo mi celular me interrumpió lo tome y salí por la ventana de la conocida casa.
-¡NICHOLAS!-
-¿Que pasa amor?- interrogue besando su sien.
-¿En que tanto piensas? Tengo minutos gritándote...-
-Perdón me perdí pensando en lo hermosa que eres- mentí para sentir ambos de sus brazos rodearme.
-Vayamos con los invitados...- externo y entrelazo nuestras manos para comenzar a caminar tras ella.
-Muchas felicidades-
-Gracias, de nuevo- respondí a la madre de mi ahora comprometida, aquella la cual insistió con esta absurda y gran, gran fiesta.
-¡Nicholas!-
-¡HERMANO!- grite y golpe la espalda de mi hermano mayor
-¿Como estas?- interrogo mientras besaba la mejilla de mi cuñada, Danielle.
-Excelente ¿Y ustedes?-
-También, ¡Muchas felicidades!- exclamo la morena y linda chica antes de enredarme en sus delgados brazos.
-Gracias-
-Dejamos nuestro regalo en la mesita-
-No tenían porque traer...-
-¿Nick?-
-¡Oh lo siento debo hablar con alguien!-
-¡HEY! ¡HEY! ¡VIEJO!- exclame a mi mejor amigo, antes de sentir sus brazos rodearme y unas palmadas en mi espalda.
-¡Felicidades Hermano!- esbozo una y otra vez antes de soltarme y sentir el beso en la mejilla de Ashley mi mejor amiga y ahora su novia.
-Que bueno que vinieron-
-¡Vamos! Es tu boda Nicholas Jonas, nos lo perdemos por nada- agrego Ash, antes de besar los labios de mi mejor amigo, "Hutch".
-¿No viene Carry?- pregunte por aquella chica dueña de mis noches y pensamientos tras un mes de verla.
-Se siente mal, últimamente se ha sentido mal-
-¿Mal? ¿Que le pasa?- interrogue echo un manojo de nervios tras no recordar el momento de protegerme con ella.
-¿Porque no se lo preguntas tu mismo?- gire mi cabeza rápidamente y ahí estaba, no se si lucía mas hermosa porque no la había visto durante un mes o por el echo de que su cabello rubio lleno de ondas ahora lucia completamente lacio.
-Claro- respondí antes de comenzar acercarme a la chica acompañada de sus padres, viejos amigos de los míos.
-¡CARRY!- un hombre frente a mí me gano y pronto la vi entre su brazos, la escena me causo algo de molestia, era mi hermano.
-¡Joseph!- escuche su voz la cual me dominaba por completo.
-¡Amor! ¡amor! ¿Bailamos?- tome a mi chica y me aleje de ambos.
La presencia de sus asquerosas manos en sus caderas indicaban mas que amistad, la manera en la que Joseph suprimía su deseo de estar con ella era repulsivo, su cercanía era impresionante, para ella era algo incomodo, mientras mi hermano sonreía como estúpido, presumiendoles a todos aquella mujer, la cual había sido y era mía.
-Amor- la voz de Megan me hizo despertar nuevamente.
-¿Que pasa?- le interrogue con aquel cariñoso acento falso que tenia día usando con ella varios días atrás.
-¿Que te pasa a ti? tienes días demasiado raro...- Tomo mi rostro y comenzó a besarlo una y otra vez, mal educadamente ya no cerraba los ojos al momento de chocar nuestros labios, su mirada nos enfoco y sus ojos una vez mas lagrimearon frente a mi.
-Detente- exclame y la deje parada sola en el centro de la pista frente a todos los invitados, sabía que estaría furiosa pero era lo que menos me importaba en ese momento, salí por los vitrales donde había pasado la chica y ahí estaba de espaldas frente a mí rostro, camine hasta tomarla de la cintura y pegarla lo mas posible a mi cuerpo.
-¡Ahora no Joseph!- aquel nombre me hizo estallar, la furia se apodero de mi cuerpo y la gire, al ver mi rostro inmediatamente deformo el suyo.
-¿Joseph?-
-Déjame-
-¿Porque me dijiste Joseph?-
-Lo siento-
-¿Que es tuyo? ¿Es tu novio? ¿Te acuestas con él? ¿Al no poder estar bajo mi cuerpo estas bajo...- su mano en mi mejilla no me dejo seguir con alguna palabra mas, estaba apunto de desmoronarme frente a ella, que de sus labios saliera el nombre de mi hermano había matado alguna esperanza de regresar a sus brazos, suspire lo mas fuerte que pude y coloque mi mano en su cintura aquella la cual dentro de ese asombroso vestido rojo lucía impresionante, sus manos en mi pecho tratando de alejarme solo despertaban mas mi deseo de volverla mía -Solo quiero saber... ¿Que es tuyo?- tome su mano derecha y la lleve a mis labios para capturar su piel.
-No tienes derecho, no eres mi novio siquiera mi amigo- esbozo siendo dura, tal como yo había sido con ella.
-Carry, escúchame-
-Nicholas no tengo porque escuchar ninguna explicación...-
-Estoy preocupado por ti- exclame tomándola de sus caderas.
-¿Por mí?-
-Tu hermano dijo que te sentías mal, y yo... yo pensé, pues pensé... aquella... aquella vez no me protegí tal vez...-
-¡No estoy embarazada!, No lo estoy y si lo estuviera...-
-¿No me lo dirías?-
-No, eso solo arruinaría tu nueva familia- susurro comenzando a caminar hacia adentro moviendo aquellas caderas para hacerme desfallecer aun mas, tome nuevamente su mano y la jale hacia mi cuerpo.
-¿No me lo dirías?- interrogue nuevamente besando la piel de su cuello, para sentir como un escalofrío recorría todo su cuerpo, sus brazos prontamente se acomodaron sobre mi cuello, sonreí tras sentir de nuevo aquella sensación de tenerla entre mis brazos, bese sus labios y comencé a caminar a cuestas para recargarnos en la primera pared frente a nosotros, besaba sus labios de una manera desesperada, pareciera que desde ahora era lo único que necesitaba para sentirme vivo, baje mis manos hacia sus muslos y los eleve para que hiciera una llave en mi cintura, apretaba su cuerpo contra la pared mientras besaba sus labios y escuchaba leves gemidos en sus labios.
-Te amo- esboce y se detuvo en seco, beso mis labios una vez mas, de una manera indescriptible era lento y cálido como el primero que nos, solo que en este se persevía un poco más, sentimientos de por medio, reales sentimientos por parte de los dos, la tome de la cintura para apegarla mas a mi y sus manos pasaron acariciando mis hombros por sobre el traje negro de bodas que llevaba hasta juntar sus manos en el inicio de mi cabello.
-Si estoy embarazada- dejo salir para que una sonrisa se formara en mis labios y regresara a los suyos, pero su mano en su pecho me detuvo.
-¿Que pasa?- interrogue extrañado
-Pero es de James-